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miércoles, 30 de marzo de 2011

Lección del Día

Hoy aprendí que, como tantas cosas en la vida, arrancar la mala hierba de raíz no es cosa de fuerza sino de técnica. Y es algo que no se puede enseñar de palabra o aprender de mirar, también, como tantas cosas en la vida, es necesario estar ahí, tomar el tallo con las manos y sentir el proceso.




Creo, princesa, que hoy lo hemos hecho bien :)

jueves, 19 de agosto de 2010

Otro jueves más...

Hoy se llevaron mi sala.

La sonrisa del comprador (novio de una gran amiga) y su entusiasmo por adquirirla deberían hacerme sentir bien... pero no, hoy no, tal vez mañana, tal vez pasado.

Pero mi sala ya no tiene pasado mañana, tal como el jueves cobarde.

ni tampoco lo tendrán los libreros, ni las televisiones, ni siquiera el refrigerador o la lavadora, ni hablar de mi recamara porque si la menciono lloro nuevamente.

¿Quien mencionó el palacio?

Pero así son las cosas... y todos los cambios son para bien ¿no?

¿saben que? no. No todos los cambios son para bien, pero ¿que otra cosa nos resta decir?

lo que sí es que la esperanza muere al ultimo y aunque no todos los cambios son para bien, no queda más que esperar que este sí lo sea.

domingo, 6 de junio de 2010

Entre niños te veas...

Las princesas debemos cuidar el bienestar de los más pequeños... pero la tarea se vuelve difícil cuando la ayuda consiste en un salón con 30 de ellos que creen que mi visita significa recreo. Dos grupos, el primero de ellos muy lindo y participativo, el segundo... bueno, Harta y desconsolada salía... yo iba a salvar al mundo y ellos solo querían jugar (pero no conmigo) hablar (no conmigo) e insultar (no a mi.. o al menos no directamente) y entonces lo sufría... hasta que un día comentan dos niños a la hora de la salida



-Su Alteza Maestra, ayer mandaron a Julio a llevar un dinero con su tia

-En la noche -secunda Julio

-Y dicen que por la calle que vive su tía espantan

-Fui por Daniel para que me acompañara, pero a él también le daba miedo

-¡¡Ps esta feo maestra!! -se defendió el aludido
-¡¡Pero fuimos!! -me dice Julio orgulloso

-Le dije a Julio -Dice Daniel con el pecho inflado -"hay que acordarnos lo que dijo la Princesa Maestra la clase pasada: Valiente no es el que no tiene miedo sino el que a pesar de sentirlo actúa"



Y entonces no sé como hice pero no lloré aunque quise hacerlo.

No tengo hijos, no aún, pero así debe sentirse el orgullo de madre. No estaba orgullosa de mí, estaba orgullosa de ellos y no importa si 28 no escuchan, por esos dos ese grupo vale la pena.

viernes, 26 de febrero de 2010

Más de Alanis

Irónico:

Irónico es encontrar la estatura perfecta para un caballero, la sonrisa encantadora, la caballerosidad, el gusto por los niños, el brillo de astucia, la inteligencia necesaria para una buena discusión, la ternura sin excesos y la química perfecta... en el cuerpo de una mujer.
Menos mal que no le intereso a la señorita de educación física del jardín de niños, porque entonces si: Houston tendríamos un problema.

¿Donde están los hombres?

Menos mal que sólo la veré los miércoles y una hora nada más...

Ya antes había habido chicas interesadas en mí, tres para ser exactas. Una (la primera a la que llamaremos señorita Tacita de té) era una gran amiga y procure mantener la amistad con normalidad pero se marchó, después comenzó un juego raro de estoy y no estoy en tu vida y decidí que mejor no estuviera. La segunda aun sigue siendo una de las personas más hermosas que conozco y de mis mejores amigas (por no decir la mejor) y sé que estaré presente el día de su boda, simplemente lo sé. La tercera igualmente es un amor de persona y logré conservar una linda amistad con ella, a pesar de las confusiones y de más...

Pero esta sí que es la primera vez que soy yo la embelesada, a la que se le acelera el corazón como si se tratase de un chico, que le miro de lejos mientras entretiene al preescolar y sonríe de una manera...

jajaja esto es muy gracioso, es mi primer amor platónico con una chica. Me siento en la secundaria otra vez! Es como estar enamorada de un profesor, aunque esta vez sea una chica y además casi compañera de trabajo...

Claro, las princesas también trabajamos.



(Para la parte de nosotras que somos tu: ¿Sabes a quien se parece? A Amane, ¡Encontré a Amane!)

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La numero 31

Debería felicitarlos por las fiestas, ese era el plan... pero ha surgido algo más que grita dentro de mi por ser escrito...

Esta semana he recordado porque está princesa no ligaba más en lugares de recreación social (lease como bares, antross etc.)

Nunca sabes, cuan en serio te tomó la persona, y es un total y completo misterio si de verdad o no llamárá al día siguiente

Consejo: disfruten el momento tanto, que lo que pase o no al día siguiente carezca de importancia.

Yo lo hice, pero igual me hubiera gustado que llamara...

total, el mágico tímido e intrepido beso nadie me lo quita, sé que mentiria si dijera que vi las tan ansiadas estrellas, pero también sé que no la hago al decir que a su manera y para el momento fue perfecto. Un lindo recuerdo de este año que está por irse!

Curioso... la entrada 31 será la ultima del año

Muchos cariños para ustedes mis lectores, que pocos pero valen por mil!

Feliz navidad y prospero año nuevo!! Nos leemos el año que entra!!

viernes, 23 de octubre de 2009

Una nueva responsabilidad!



Esta excéntrica princesa de los sueños que hoy les escribe ayer se ensució las manos. Y fue genial.
Nunca he sido delicada para nada, y siempre he creído que la mujer es débil y desvalida cuando quiere y le conviene, pero en realidad todas somos capaces de hacer tantas de esas cosas que se consideran sólo para hombres. Por ejemplo: a principios de este año aprendí a cambiar una llanta. Alguien me dijo: "¿Para qué? No creo que te cases con alguien que te deje cambiar una llanta"

Respuesta:

En primer lugar: Nunca se sabe... Aunque yo creía que sí, he descubierto que no todos los hombres saben de mecánica

Segundo: ¿Y mientras me caso qué? ¿Le pido al automóvil que no se ponche por favor?

Y tercer lugar: ¿Y si no me caso?

Cambiar una llanta fue un gran logro. Y aunque quizá no tenga la fuerza suficiente para apretar las tuercas al menos no me quedare varada en medio de la nada y saldré adelante hasta encontrar, ahora sí, a un principe gallardo y fuerte que me ayude.

Como dicen por ahí "la cosa es buscarle"

Pero ese no era el logro que quería platicarles.

Ayer por primera vez podé el jardín de palacio que, desde que hermanito partió, se había vuelto toda una selva.

Con Blink, Depeche, y alguna otra popera contemporánea resonando en las bocinas del estéreo y el rugir de la podadora en mis manos, la tarea desconocida se volvió divertida.

Aunque como no, a los 10 minutos de empezar, la podadora dejó de cortar y parecía que sólo aventaba aire. Me asuste ¡la primera vez que la agarraba y ya la había descompuesto! típico. Corrí al teléfono y marqué la larga distancia para que mi hermano me salvara la vida. No había nada mal y entre risas burlonas me sacó de mi apuro.

-Madre -le dije a su alteza con una gran sonrisa -de ahora en adelante yo me encargo del jardín

Una nueva responsabilidad que tomo con gusto.

Una buena princesa debe saber hacer de todo. ¡Hay que dar el ejemplo!