lunes, 8 de marzo de 2010

martes, 2 de marzo de 2010

El baile perfecto


En una situación, en un momento en el tiempo y espacio, se encuentran distintos elementos.

No hay sólo una cosa, pero suele ser sólo una la que nos llama la atención y la sostiene para guardar ese instante en la memoria.

El primer y único baile con cierto chico que comenzaba a interesarme, por ejemplo. Recuerdo el aroma de su playera y lo cómoda que me sentía en sus brazos mientras el murmuraba en mi oído la canción que sonaba en las bocinas del bar. Canción a la que nunca presté atención a la letra. Curioso, estaba pendiente de su voz, pero sumergida en mis propios pensamientos.  Cuando la escuché con atención me dio por reír de lo irónico del asunto: el primer baile con una canción que habla de un irremediable final.

Hoy me di tiempo para bajar a la computadora fotos de la cámara y me encontré con una cuya existencia desconocía... muestra exactamente la imagen que en el párrafo anterior acabo de describir. G de gato la tomó sin que yo me diera cuenta, y la próxima vez que la vea tengo que agradecerle.

 No sabía que podía sonreír de esa manera.

 Me alegra no haber prestado atención a la canción mientras bailábamos.